“Existe una idea ampliamente compartida, aunque errónea, con respecto a que todas las intervenciones en salud mental requieren de tecnologías sofisticadas, onerosas y con personal altamente especializado. La realidad es que la mayoría de los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias que dan como resultado una alta morbilidad y mortalidad, pueden ser atendidos por proveedores de atención de salud no especializados. De ahí que lo que se requiere, es incrementar la capacidad del sistema de atención primaria de salud, mediante capacitación, apoyo y supervisión, para que puedan prestar un paquete de cuidados integrado” (WHO, 2010: mhGAP Intervention Guide).

Dra. Margaret Chan

Directora-General de la Organización Mundial de la Salud.